viernes, 8 de mayo de 2009
Otoño
En otoño se marchitan las flores, las horas de luz se acortan, vienen los días fríos. El otoño llega sigiloso, casi sin avisar. Despacha al verano y nos deprime a todos porque el otoño es triste (triste como velorio sin lloronas). El otoño es sinónimo de nostalgía y ¿Qué es la nostalgía? El sufrimiento de recordar algo que tuviste, ya no tenés ni vas a tener. La nostalgía es un viaje al pasado, a la niñez, al recuerdo de alguien que ya no esta. En otoño los colores se empiezan a morir, en otoño la vida se ve detrás de una ventana, en el otoño uno dice que va a estar en otra parte. El otoño vuelve todo tan tan tan José Luis Perales. El viento, la lluvia, Perales y la nostalgía lo confirman amigos, llego el otoño y algo bien meloso para este otoño: invierno de reik, algo adelantado, si, pero bueno... el otoño nos avisa que se viene el invierno. El otoño no es un videoclip de Montaner ¿Ok? Ni es una propaganda de chocolate, con una pareja feliz, enamorada, que se aman, se besan, ella es mona, él es un bombón, no es así. El otoño es la vejez del año, es el ocaso de los sueños, es una porquería. El otoño, oh el otoño. Nos invade una angustia inexplicable, estamos como peluquero sin cepillo, perdidos. El otoño llega y va invadiéndonos poco a poco enfriándonos el alma y los sueños. El otoño nos encierra dentro de nuestra casa y dentro de nuestra alma. En otoño todo muere, falta tanto para que vuelva a renacer. El otoño es como el bucle, ni lacio, ni rulo, es algo indefinido. Terminó el calor pero no llegó el frío. El otoño huele a amenaza, es una brisa fría que presagia dolores. El año termina cuando empieza el otoño, es época de balance, y lo primero que uno cuenta es el debe. El otoño desconcierta, el otoño nos pone en aprietos. Por algo dicen que la primavera es el nacimiento, el verano la vida, el otoño la agonía y el invierno es la muerte.
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